Este artículo analiza la campaña de 1947 liderada por la Federación Estudiantil de la Universidad de Chile contra la prensa sensacionalista, lanzada en vísperas del IV Congreso Nacional de Periodistas del país. Mediante fuentes primarias contemporáneas, sitúa este episodio en el contexto de los debates sobre la libertad de prensa, el control legal, la ética profesional y la modernización del periodismo en el Chile de mediados del siglo XX. Sostengo que la campaña no fue únicamente una cruzada moral, sino un intento de definir el lugar del periodismo en un orden democrático y de establecer los límites del discurso público. El caso muestra cómo los actores políticos y profesionales se enfrentaron al auge de los medios de comunicación sensacionalistas y a los desafíos que estos planteaban a las normas periodísticas vigentes. Asimismo, demuestra que los periodistas no respondieron a la controversia exclusivamente desde una perspectiva política. Preocupaciones específicas del sector, como la libertad de expresión y la economía política de la prensa, desempeñaron un papel más significativo en la configuración de las posturas sobre el sensacionalismo.